Lago de Burgäschi

En medio de Oberaargau, el idílico lago de Burgäschi invita a pasear, bañarse, hacer una barbacoa o remar. Gracias a una orilla de ensueño, al galardonado restaurante «Seeblick», a la playa bien equipada y al servicio de alquiler de botes, el lago de Aeschi ofrece algo para todos los gustos.

La idílica orilla a lo largo del lago de Burgäschi pasa por un pequeño bosque de alisos, puentes de madera escondidos y una atrayente playa. En un paseo por el lago (se tarda una media hora en bordearlo), los más atentos también podrán ver percas, lucios y corégonos bajo el agua. La orilla virgen está cubierta por una gran variedad de plantas silvestres, entre otras, droseras y arándanos rojos. A principios de verano, los maravillosos nenúfares blancos adornan la superficie del agua, y en los meses de frío, las capas de hielo crean un paisaje mágico.

Actividades en el lago de Burgäschi

Como una gran parte de la región está protegida, solo se puede nadar en la playa de la orilla noreste o en la zona de baño pública. Para animar el ambiente hay toboganes, balsas de madera, pista de voley playa y zonas para hacer barbacoas. Quien quiera disfrutar del lago pero sin mojarse, puede alquilar un bote de remos. Para saciar el hambre, el bar ofrece una selección de exquisitas comidas.

El lago de Burgäschi también es muy apreciado por los pescadores. En los meses de mayo a octubre, se puede pescar desde la orilla o en un bote. La tienda Volg del municipio de Aeschi le vende a los interesados una licencia de un día. ¡Buena pesca!

Cargado de historia

La historia del lago de Burgäschi, en Aeschi, cerca de Herzogenbuchsee, es apasionante. Hace ya 6000 años, los habitantes de los palafitos poblaban la orilla del lago. En el siglo XII, los señores de Aeschi construyeron un castillo, pero 200 años después fue derruido en combate. Lo único que todavía recuerda a la época medieval de los caballeros, los señores del castillo y los juglares, es el nombre del pueblo.

Las referencias en las que se han encontrado testimonios de la agitada historia del lago son, desde el año 2011, patrimonio de la Unesco. En colaboración con el Museo de Historia Natural de Solothurn, se ha creado una instructiva y espectacular ruta: los paneles informativos a lo largo de la orilla, cuentan hechos interesantes sobre la historia, la naturaleza y la cultura de este lugar histórico. Además, en la Pächterhaus de Solothurn, se exhiben hallazgos arqueológicos de la región que se remontan a la prehistoria y a la historia temprana.

La zona de recreo en el lago de Burgäschi sirve para recobrar fuerzas y está marcada por místicas e increíbles leyendas. En un recorrido a orillas del río, se pueden conocer las historias y tradiciones misteriosas. Nuestro consejo: En invierno, una visita guiada con antorchas es una experiencia increíble.

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