Patrimonio mundial de la UNESCO


La ciudad de Berna no solo es la capital suiza, sino que pertenece al Patrimonio cultural mundial de la UNESCO. En pleno centro de la ciudad se encuentra el casco histórico con calles porticadas de seis kilómetros de longitud por las que los visitantes pueden pasear protegidos de la lluvia y el sol.

Además de estos pórticos únicos, la Torre del Reloj (Zytglogge), la Torre de la Prisión (Käfigturm), las fuentes con figuras renacentistas, la Catedral (Münster) y las fachadas de arenisca en su mayoría conservadas caracterizan la imagen de la ciudad de Berna fundada en 1191. En muchos sótanos pueden descubrirse bares, centros culturales y tiendas especializadas.

El casco histórico de Berna está rodeado por el río Aar. Este no es simple agua para los habitantes. Nadar y pasear en bote por el río Aar son actividades que forman parte de cada verano. Y puesto que Berna se construyó en una península, las distancias son cortas y puede llegarse a cualquier sitio a pie, en tranvía o autobús rápidamente.

Berna Turismo ofrece visitas guiadas por el casco histórico de Berna en las que se descubren todos los datos importantes y las anécdotas más divertidas sobre el corazón de la capital suiza.

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El casco histórico de Berna forma parte del Patrimonio cultural mundial de la UNESCO desde 1983. El objetivo de la UNESCO es proteger aquellas cosas que la naturaleza ha creado durante millones de años y que la humanidad ha construido a lo largo de los siglos. Berna es uno de los once lugares de Suiza que son patrimonio mundial y uno de los casi mil en todo el mundo, por lo que está en la misma lista que la Gran Barrera de Coral o las Pirámides de Egipto.
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